Épicas Batallas Que Forjaron La Lucha Libre Mexicana (Primera Parte)

agosto 1, 2019

Hay rivalidades que forjaron la lucha libre Mexicana.

Estas rivalidades culminaron en épicas batallas que se convirtieron a sus protagonistas en leyendas del pancracio mexicano.

Aquí la primera parte del recuento de las batallas que nunca serán olvidadas.

Black Shadow vs El Santo (7 de noviembre de 1952)

Es el año de 1952, y dos leyendas del encordado mexicano se ven las máscaras para una épica batalla.

Ambos gladiadores han  forjado una rivalidad durante los últimos años y todo llevo al inevitable final, el pacto de la pelea “mascara vs mascara”.

Nunca antes una pelea ha generado tanta expectativa. Miles de aficionados se reúnen en la mítica arena coliseo para ser testigos de la lucha entre ‘Enmascarado de Plata’ y el ‘Príncipe Negro’.

La Arena es insuficiente, el sobrecupo es inevitable, la gente sigue entrando y miles corean el nombre de “Santo, Santo, Santo”.

Nunca se ha visto algo similar, en las calles, los ríos de personas se pueden ver a lo largo de varias cuadras y el reloj marca solo unos minutos para la entrada de los gladiadores.

Llego el momento.

La silueta del Santo se puede ver imponente, con su máscara brillando, las luces de la arena muestran a un hombre fuerte y en excelente estado físico, sin duda llega en su mejor momento. Rudísimo, odiado y amado por igual.

El príncipe negro también hace su aparición, su indumentaria negra le da un toque elegante y su espigada figura demuestran porque a destaca su lucha área.

El silbato suena y ambos oponentes salen como leones en busca de su presa.

La lucha empieza en el terreno de la técnica.

Llaveo y contrallaveo. Sin embargo, Santo comienza con las rudezas y después de unos cuantos azotones y topes por parte del plateado, el referí Rodolfo Blancarte cuenta las tres de rigor.

La primera caída fue rápida y es para el enmascarado de plata.

La pelea se reanuda, Black Shadow sabe que debe recuperarse, una caída más y tendrá de decir adiós a su amada mascara negra.

Como una fiera encara al Santo, de inmediato suelta unas tremendas patadas y golpes en el pecho, que mermaron al Santo, quien también aguanta un fuerte Tirabuzón para alegría del público rudo.

Fiel a su estilo, Santo lanza una serie de topes, parece que la batalla está por terminar, Santo domina, pero Black Shadow se quita el último tope, se recupera y azota al príncipe de plata en la lona, el conteo suena en la arena y el público se vuelve loco. La segunda caída ha terminado.

El batalla esta una a una, todo se definirá en la tercera caída.

Hoy caerá de una leyenda, la pregunta es de quién será.

La ultima caída define todo, ambos luchadores iniciar una encarnizada batalla, la área Coliseo vibra, gritos de Santo, Santo  denotan que hay un favorito, pero los seguidores de Black Shadow también se hacen escuchar.

La pelea se reanuda con una espectacular andanada de llaves y contrallaves, golpes y topes por parte de ambos estetas. Shadow aplica un dolorosísimo cangrejo, con el que parece poner fin a la naciente leyenda de la lucha libre, pero Santo soporta el dolor de espalda y logra escapar del castigo.

Ambos se jugaban el todo por el todo, la gente está tan emocionada, que la arena es un hervidero.

Shadow en una acción de coraje, saca del cuadrilátero al plateado para caer en tope suicida sobre la humanidad del divino.

Santo en un acto de astucia, elude el tope y El Príncipe Negro cae en golpe seco en la tarima.

El réferi empieza el conteo. Shadow sube al ring antes de los 20 segundos, pero ya muy mermado por el golpe, siendo presa fácil para que Santo, después de una serie de topes, logra aplicarle una poderosa y efectiva rana, arrancándole la rendición absoluta.

La arena estalla como un volcán, gritos, mentadas silbidos, todo se conjuga en ruido indefinible,

Santo levanta los brazos en señal de triunfo, una lluvia de flashes hacen el perfecto marco para la consolidación de quien será la máxima leyenda de la lucha libre.

La gente se arremolina bajo el ring.

Black Shadow, cabizbajo, pero con el temple de un guerrero de honor, relevante se despoja de su máscara y grita a los cuatro vientos

¡Esta es mi cara, soy Alejandro Cruz¡

Santos es sacado de la arena en hombros cerrando así uno de los capitos más recordados en la historia de la lucha mexicana.

Vale la pena recordar que esta batalla fue un parteaguas en la historia del encordado nacional, pues este duelo alimentó la rivalidad entre el nacido en Tulancingo Hidalgo con quien fuera su acérrimo rival: Blue Demon, ya que la ‘Leyenda Azul’ advirtió que vengaría la derrota de quien consideraba su hermano.